Mes: septiembre 2018

¿Sabías que los neumáticos nuevos necesitan rodaje?

Si acabas de estrenar neumáticos y notas cambios en la conducción no te preocupes. Esta sensación es completamente normal cuando cambias los neumáticos. Y es que los neumáticos nuevos necesitan un tiempo de rodaje para adaptarse a la carretera. Hoy te explicamos cómo tienes que hacer el rodaje de tus neumáticos para volver a tener la sensación de seguridad y confort que necesitas al volante.

 

Motivos por los que hacer el rodaje a tus neumáticos

 

 

Como tal vez ya sepas, los neumáticos se fabrican con un molde y para poder sacarlos del molde. Así como para que no sufran daños durante su transporte y almacenamiento antes de su venta, se les echa lubricante. Este es el principal motivo por el que los neumáticos nuevos resbalan más que los usados.

Tras recorrer algunos kilómetros, el lubricante desaparece y es entonces cuando notaremos el agarre, perdiendo esa sensación de inseguridad en la que notamos que los neumáticos resbalan y no se agarran al pavimento como es debido. Por eso es tan importante no conducir a velocidades elevadas durante el período de rodaje. Además este tiempo de rodaje también te servirá para adaptarte las nuevas ruedas y coger confianza.

 

Kilómetros de rodaje de tus neumáticos

 

 

Por lo general, el rodaje puede durar una media de 500 kilómetros, aunque esta distancia dependerá de la superficie sobre la que se circule. No es lo mismo circular por carretera que por montaña. Para evitar posibles sustos te aconsejamos conducir a una velocidad moderada, evitando acelerones, frenazos y maniobras bruscas.

 

Así que a partir de ahora ya sabes, cada vez que estrenes neumáticos, sigue estas recomendaciones. De esta forma, desparecerá la sensación de inseguridad durante los primeros kilómetros en los que percibes que los neumáticos resbalan y tendrás tiempo de acostumbrarte a las nuevas gomas y disfrutar de la carretera.

 

Consejos para conducir con lluvia

Con el otoño a la vuelta de la esquina, viene la época de lluvias y la famosa gota fría. Una época del año en la que los conductores debemos prestar especial atención, puesto que la lluvia es el fenómeno climatológico que más accidentes provoca. Y es que la lluvia hace que la visibilidad disminuya y el suelo se vuelva deslizante con el riesgo de sufrir el famoso aquaplaning. Por eso es muy importante que sigas los siguientes consejos si vas a conducir con lluvia.

 

Reduce la velocidad

 

Correr más de la cuenta nunca es bueno y la primera recomendación a la hora de conducir, llueva o no, es respetar las limitaciones de velocidad. Pero si llueve hay que prestar especial atención a la velocidad y conducir incluso por debajo de los límites que nos marque la carretera, si es necesario.

 

Aumenta la distancia de seguridad

 

De esta forma evitarás que la lluvia pulverizada y sucia que va a parar a tu parabrisas reduzca tu visibilidad. Además, en caso de frenazo brusco, tendrás menos espacio para detener tu coche con seguridad. Es recomendable aumentar la distancia al doble de lo que iríamos separados en condiciones normales. La capacidad de frenada de un coche -incluso con ABS- sobre mojado es muy diferente respecto al firme seco.

 

Mantén las luces encendidas

 

 

Además de que mejorarás tu visibilidad, también serás más visible para el resto de conductores. En caso de lluvia muy intensa, es recomendable encender las luces antiniebla traseras.

 

Evita los frenazos y maniobras bruscas

 

Una conducción suave es mucho más segura y eficiente. Sobre todo en mojado, donde la distancia de frenado aumenta. Cuando te acerques a una curva, es aconsejable que anticipes la frenada y realizarla con la dirección lo más recta posible para evitar las inercias laterales que comprometan la direccionalidad de las ruedas.

Es muy importante que hagas los cambios de dirección, de carril cualquier tipo de maniobra lo más suave posible. De esta forma evitaremos reacciones bruscas o inesperadas de nuestro vehículo en conducción con lluvia.

En Zeetex te ofrecemos neumáticos especialmente diseñados para evitar el temido aquaplaning. Si tienes un SUV o 4×4 tus neumáticos son los HT1000, mientras que si conduces un turismo deberás optar por los ZT4000 4S que además tienen la ventaja de adaptarse a todos los climas.

 

 

Recuerda que los neumáticos son el único punto de contacto entre nuestro automóvil y la carretera, de ahí la importancia de su elección, estado y un correcto mantenimiento.

8 consejos básicos de conducción eficiente

Llenar el depósito sigue siendo uno de los gastos más recurrentes y que  más preocupa a los conductores. Sin embargo, si tenemos en cuenta una serie de consejos para conducir de manera eficiente, podemos reducir el consumo de carburantes considerablemente. A pesar de que el consumo dependerá mucho del tipo de vehículo que conduzcas, la manera de conducir influye mucho en el consumo. Así que toma nota de estos 8 consejos de conducción eficiente y ¡a disfrutar de tu coche!

 

1. A la hora de arrancar

 

Aunque muchos conductores tienen la costumbre de acelerar al arrancar, esta práctica hace que el consumo de combustible aumente. De modo que cuando arranques el motor no pises el acelerador. Usa la primera marcha y cambia a segunda en varios segundos, comenzando a conducir lentamente para aumentar la velocidad una vez tengas la segunda puesta. Aunque parece una indicación obvia es muy común empezar a conducir con acelerones, y ya sabes que cuanto más aceleres más carburante necesitará el motor.

 

2. Fíjate en las revoluciones que alcanza el motor para cambiar de marcha

 

Cada vehículo es un mundo. Sobre todo si hablamos de un coche de gasolina frente a un coche diésel. Como ya sabes, los coches de gasolina el momento óptimo para aumentar de marcha es al llegar a las 2.000 revoluciones. Sin embargo, en el caso de los coches diésel bastará con 1.500 revoluciones por minuto. Así que fíjate en las revoluciones y realiza el cambio de marcha de forma ágil.

 

3. Utiliza las marchas más largas que puedas

 

 

Siempre que puedas, utiliza la marcha más larga posible. De esta manera el motor no va tan revolucionado y consume menos. Aunque cada coche es un mundo y dependiendo de lo largas que tenga las marchas te permitirá cambiar antes o después, escucha el motor e intenta no apurarlo en la medida de lo posible. En ciudad si puedes ir a tercera a pocas revoluciones, mejor que ir a segunda con el coche revolucionado. A la hora de ahorrar combustible es preferible reducir en caso necesario que apurar la marcha.

 

4. Conduce a una velocidad uniforme

 

Se trata de buscar fluidez en la conducción, evitando frenadas y acelerones innecesarios. Cuanto más frenemos y aceleremos más combustible estaremos consumiendo. Evitar los cambios de marcha innecesarios también te ayudará a gastar combustible.

 

5. Mantén la distancia de seguridad

 

Si mantienes la distancia de seguridad reglamentaria, podrás prever con tiempo la conducción del coche que circule delante de ti. De manera que si tienes suficiente espacio y el vehículo de delante frena bruscamente o pone el intermitente con brusquedad, podrás evitar frenadas bruscas y mantener la fluidez de tu conducción.

 

6. Aprovecha las bajadas

 

Cuando vamos en bajada el coche coge velocidad sin necesidad de acelerar. Con el objetivo de poner en práctica una conducción eficiente es bueno que aproveches esa inercia para adelantar el cambio de marcha a bajas revoluciones y ahorrar combustible.

 

7. Usa el freno motor

 

 

En lugar de frenar cada vez que necesites bajar la velocidad, prueba a soltar el acelerador. De esta manera el suministro de combustible se para y consigues generar más rendimiento.

 

8. Apaga el motor en paradas de más de 1 minuto

 

Aunque hoy en día ya existen muchos coches que tienen la tecnología Star and Stop integrada, puede que tu coche no la tenga. Por eso es importante que sepas que cuando a la hora de practicar una conducción eficiente es bueno que apagues el motor si vas a estar parado más de un minuto. Muchas veces, conduciendo por ciudad, nos paramos en semáforos un ratito. En lugar de mantener el motor encendido apágalo y lo vuelves a encender en el momento de seguir la marcha.

Ten en cuenta estos consejos sin seguirlos a raja tabla. A veces las condiciones o circunstancias del momento no te permitirán seguirlas al pie de la letra y aunque practicar la conducción eficiente es bueno tanto para tu bolsillo, como para el buen funcionamiento de tu coche, la seguridad está por encima de todo.

Neumáticos no equivalentes, ¿se pueden homologar?

Si estás pensando en cambiar los neumáticos o llantas de tu coche, debes tener en cuenta las medidas equivalentes. Para ello existen unas tablas de equivalencia que te indican las medidas permitidas en función del neumático que lleve tu vehículo. Y en caso de querer cambiarlos por otros que no sean equivalentes hay que homologar. Para ello, deben cumplir con una serie de requisitos para poder pasar la ITV sin problemas. Hoy te contamos cómo homologarlos.

 

Medidas de neumáticos permitidas

 

Para que los neumáticos cumplan con los requisitos establecidos por ley, deben cumplir una serie de condiciones de equivalencia en lo que a medidas, carga, velocidad y perfil de llanta se refiere:

– Índice de carga y velocidad igual o superior

– Diámetro exterior igual o como máximo un 3% superior o inferior

– Perfil de la llanta de montaje correspondiente al neumático

Siempre que elijas unos neumáticos equivalentes no tendrás que preocuparte por pasar la ITV, ni será necesaria su homologación. Sin embargo, si optas por unos neumáticos no equivalentes, deberás homologarlos.

Cómo homologar unos neumáticos no equivalentes

 

A la hora de homologar unos neumáticos no equivalentes deberás dirigirte a la ITV y solicitar una reforma de importancia nº11 si se cambia el ancho de vía o nº 45 si se montan neumáticos de medida no homologada ni equivalente establecida en la ficha técnica del vehículo.

Como requisito informativo para solicitar la homologación te pedirán fotos de: la ficha técnica y permiso de conducir por ambas caras, así como del frontal, trasera y laterales del vehículo, y también de los neumáticos que vayas a instalar.

La documentación a presentar es:

Informe favorable del fabricante que deberás solicitar en el concesionario donde compraste el coche, o en caso de que no lo compraras en un concesionario oficial, solicitarlo en cualquier concesionario de la marca.

Certificado del taller que te vaya a hacer el cambio, una vez tengas el informe favorable de la marca.

Tienes que tener en cuenta que ambos documentos tienen un coste que deberás sumar a las tasas de la ITV por gestionar la homologación y modificar la ficha técnica.

Como ves el proceso es algo engorroso, aunque tampoco demasiado complicado. De modo que si estás decidido a cambiar tus neumáticos por otros no equivalentes, no te preocupes, lo puedes hacer perfectamente siguiendo estas indicaciones. Y una vez tengas la homologación solo te quedará llevarlo al taller para que te hagan el cambio y ¡a hacer kilómetros!